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Pene

Posted in Uncategorized por marcospcmusica en abril 11, 2008

Pene

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Pene circunciso (en la foto, el vello púbico ha sido quitado)

Pene circunciso (en la foto, el vello púbico ha sido quitado)

El pene (del latín penis, que significa “cola”) o falo (del griego φαλλός, transliterado phallós) es el órgano copulador masculino, que interviene, además, en la excreción urinaria.

Tabla de contenidos

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Etimología

El diccionario de la Real Academia Española (R. A. E.) indica que la palabra “pene” procede del latín “penis”. A su vez, se cree que este término latino deriva del griego πέος.

El término “falo” proviene del latín “phallus”, y éste del griego φαλλός, según la R.A.E. Aunque en la actualidad, “falo” es utilizado como sinónimo de “pene”, el vocablo “phallus” era usado para describir imágenes de dicho órgano, ya sea pintadas o grabadas.

Sinónimos

En lenguaje familiar o vulgar, tiene varios sinónimos en distintos idiomas. Camilo José Cela dedicó un volumen de su Diccionario secreto a los diversos nombres del órgano en cuestión.

Para los distintos términos usados en argot para “pene”, puede verse WikiSaurus:pene

El pene humano

Figura 1. Las arterias (arriba) y venas (abajo) penetran en los cuerpos cavernosos y el cuerpo esponjoso, que son cavidades largas que se ubican a lo largo del pene. La erección ocurre cuando los pequeños músculos de las arterias permiten que los cuerpos cavernosos se llenen de sangre, mientras que otros músculos de las venas bloquean el drenaje de la misma.

Figura 1. Las arterias (arriba) y venas (abajo) penetran en los cuerpos cavernosos y el cuerpo esponjoso, que son cavidades largas que se ubican a lo largo del pene. La erección ocurre cuando los pequeños músculos de las arterias permiten que los cuerpos cavernosos se llenen de sangre, mientras que otros músculos de las venas bloquean el drenaje de la misma.

El pene humano alcanza su estado erecto llenándose de sangre, por lo cual carece de báculo, un hueso que se encuentra en el pene de muchas especies de mamíferos y cuya función es la de hacer posible la erección. En el ser humano, el pene no puede retirarse dentro de la ingle y es más largo que el promedio del reino animal, en proporción a la masa corporal.

El pene es la correspondencia en el desarrollo embrionario a el clítoris de las mujeres y en casos de malformación causa el nacimiento de bebés que se categorizan como intersexuales, con estadios intermedios que pueden variar desde un pene demasiado pequeño hasta a un clítoris excesivamente grande.

Estructura del pene y eyaculación

Artículo principal: Eyaculación

El pene humano está conformado por tres columnas de tejido eréctil: dos cuerpos cavernosos y un cuerpo esponjoso. Los primeros se encuentran uno al lado del otro en la parte superior del pene, mientras que el último se ubica en la parte inferior.

El glande, una zona muy sensible, constituye el final del cuerpo esponjoso y la parte más ancha del mismo. Tiene forma de cono y está recubierto por un pliegue de piel suelta, el prepucio, que puede ser retirado hacia atrás, para dejar el glande expuesto, o puede incluso eliminarse a través de una sencilla intervención quirúrgica (la circuncisión, muy útil en casos de fimosis o de parafimosis). El área de la parte inferior del pene de donde se sujeta el prepucio se llama frenillo.

La uretra es una vía común para el paso de la orina y del semen, atraviesa el cuerpo esponjoso y termina en un orificio conocido con el nombre de meato urinario, el cual se encuentra en el extremo del glande. El esperma (hasta ese punto aún no se denomina semen) es producido en los testículos y almacenado en el epidídimo. Durante la eyaculación, el esperma es propulsado hacia los vasos deferentes. Los fluidos son agregados por las vesículas seminales. Los vasos deferentes desembocan en los conductos eyaculatorios, los cuales se unen a la uretra dentro de la próstata. Ésta última y las glándulas bulbouretrales (también conocidas con el nombre de glándulas de Cowper) adhieren secreciones y, por último, el semen es expulsado a través del orificio del pene.

La eyaculación de semen ocurre cuando el varón alcanza el orgasmo, el cual puede ser el resultado de un coito, de una masturbación, de una felación o de los sueños húmedos. Estos últimos, también llamados emisiones o poluciones nocturnas, son eyaculaciones que se producen de manera involuntaria durante el sueño.

Erección

Artículo principal: Erección
Comparación entre un pene en estado de flaccidez y el mismo en estado de erección

Comparación entre un pene en estado de flaccidez y el mismo en estado de erección

Se conoce como erección al estado en el que el pene se vuelve rígido, aumentando de tamaño, debido a que su tejido interno se llena de sangre. Las erecciones suelen ser consecuencia de excitación sexual, aunque también se presenta en ocasiones en las que no existe estimulación táctil y/o psicológica. El mecanismo primario que hace posible una erección es la dilatación de las arterias que suministran sangre al pene, las cuales permiten de esta manera el paso de más sangre para llenar el tejido esponjoso y eréctil de las tres cámaras internas, causando aumento en el tamaño del pene y rigidez en el mismo.

El tejido eréctil, ahora ensanchado, presiona las venas, impidiéndoles llevarse demasiada sangre. Es más el líquido que entra al pene que el que sale del mismo hasta llegar a un equilibrio, en el que fluye el mismo volumen de sangre a través de las arterias dilatadas que a través de las venas comprimidas, por lo cual el tamaño definitivo en erección del pene no es adquirido sino hasta alcanzar dicho equilibrio.

La erección hace posible el coito, pero no es indispensable para todas las actividades sexuales. Aunque muchos penes erectos apuntan (ángulo eréctil) hacia arriba, es común y normal que lo hagan hacia abajo, paralelamente al suelo o en muchas otras direcciones; esto depende de la tensión del ligamento suspensor que hace que el pene erecto esté en dicha posición. El grado de rigidez de cada pene también es variable.

La falta de erección peneal (antes llamada impotencia, actualmente denominada disfunción eréctil) puede tener múltiples causas, que van desde lo psicomático (las más frecuentes) hasta enfermedades de tipo vascular o sistémicas (es decir, corporales, orgánicas, que implican un problema de salud en toda la economía). Actualmente es muy común que los varones utilicen medicamentos (por ejemplo, el Sildenafil, cuyo nombre comercial es Viagra) para estimular vascularmente el área peneal y lograr, así, una erección satisfactoria (aunque, al igual que cualquier otro medicamento de la farmacología, son muy comunes los efectos secundarios, sobre todo porque quienes utilizan estos medicamentos suelen hacerlo sin atender las recomendaciones de un especialista, pues se trata de un problemas de salud en uno de los ámbitos que es quizá el más íntimo de la vida de un individuo).

También son frecuentes otros procedimientos. El uso de una bomba de vacío, por ejemplo, es un procedimiento físico. Pero quizá el procedimiento más innocuo, el que de hecho no provoca efecto secundario alguno y genera los mayores beneficios es el que consiste en promover un estado de relajación mental del individuo y un cambio en sus procesos cognitivos, conductuales y emocionales: se ha demostrado que un gran porcentaje de los casos con disfunción eréctil se resuelven cuando el paciente modifica los pensamientos, los comportamientos y las emociones que ha venido manifestando durante muchos años acerca de su propia sexualidad, de su relación de pareja y de sus valores acerca de su rol sexual en la familia y en la sociedad, entre otros muchos aspectos.

Cambios en la pubertad y la adolescencia

Cuando un chico entra en la pubertad, sus testículos comienzan a crecer y a producir cantidades mayores de testosterona. El crecimiento del pene comienza alrededor de los 13 años y continúa hasta los 18, aproximadamente. Durante este proceso aparace vello púbico alrededor en la zona genital. Comienza la producción masiva de espermatozoides y de semen, por lo que el chico suele tener poluciones nocturnas debido a sueños de tipo sexual. También, la mayoría de ellos comienzan a masturbarse. Los cambios en la pubertad y en la adolescencia son, por supuesto, no únicamente físicos, sino también psicológicos.

Tamaño

El pene humano puede presentar una gran variedad de tamaños. Sin embargo, en la cultura popular se considera que el tamaño del pene está relacionado con el nivel de masculinidad de cada varón (hombría). Aún así, numerosos estudios han podido demostrar que el tamaño del pene no está directamente relacionado con la masculinidad de un varón, ni tampoco con su capacidad reproductiva.

Aunque los resultados varían en cada estudio, se cree que el tamaño del pene erecto es, en promedio, de aproximadamente 14.5 cm (5.7 pulgadas) de longitud y de aproximadamente 12.7 cm (5 pulgadas) de circunferencia. De acuerdo con una encuesta realizada con un grupo de 1,500 varones cuyo resultado indicaba que el tamaño del pene promedio era de 15 cm (5.9 pulgadas) de largo por 12.7 cm (5 pulgadas) de circunferencia, la longitud más común era de 14.6 cm (5.7 pulgadas), y el 78 por ciento de los varones tienen penes erectos de entre 13.3 y 17.1 cm (5.25 – 6.75 pulgadas). La misma encuesta revelaba que 13.3 cm (5.25 pulgadas) era la circunferencia más común, y que en el 78.4 por ciento de los casos los varones presentaban una erección de entre 12.1 y 14 cm (4.7 – 5.5 pulgadas).

Técnica para la medición de la longitud del pene

El pene erecto se mide por encima del tronco del pene, apoyando la regla contra la sínfisis del pubis, lo que permite una medición más precisa. El varón obeso debe empujar el vientre hacia adentro, hasta lograr que la regla apoye contra el hueso pubiano.

El tamaño del pene y el origen étnico

Mientras que se acepta comúnmente que existen diferencias físicas entre las razas o grupos de distinto origen étnico (por ejemplo, el color de los ojos, la textura del pelo, la forma de la nariz, la altura o el ancho de la cadera), el tema de la variación del tamaño del pene ha sido un tabú porque podría hacerse una lectura que implicara que un grupo étnico específico es “superior” o “inferior” a otro. La cuestión de la correlación entre el tamaño del pene y el origen étnico es por lo tanto muy polémica, y no se ha establecido definitivamente.

El intelectual Franz Fanon cubre este tema en Black Skin, White Mask (‘Piel negra, máscara blanca’, 1952), donde se inclina hacia la opinión de que la supuesta correlación positiva entre los penes grandes y la ascendencia africana es un mito. Por otro lado, un estudio estadístico intitulado Race, Evolution, and Behavior: A Life History Perspective (‘Raza, evolución y comportamiento: Una perspectiva de la historia de la vida’, 1995) defiende la opinión opuesta.

La regla de Allen y la regla de Bergmann proponen que los animales de sangre caliente (incluyendo los mamíferos) en climas más calientes tienden a presentar un cociente superficie-volumen más alto, para ayudar a la disipación del calor.

Las cuestiones culturales implicadas en la relación entre el tamaño del pene y el origen étnico son complejas. Por ejemplo, en la historia estadounidense, los esclavos africanos se percibieron a menudo como animales sexuales, según lo ilustrado por el personaje principal de la novela El hombre invisible, de Ralph Ellison.

Hasta la fecha, no hay pruebas definitivas de que el origen étnico y el tamaño del pene estén relacionados, y todos los estudios correlativos que se han realizado han sido rechazados por la comunidad científica, debido a su falta de rigor metodológico o a la ausencia de datos demostrables.

El tamaño del pene y la satisfacción sexual de la pareja hombre-mujer

Existe el mito de que un pene más largo es más deseable para satisfacer a la pareja en el coito vaginal. Este mito no es ciento por ciento sustentable, debido a que las zonas sensoriales femeninas se hallan en el exterior de la vagina. Al momento del contacto copular, el varón imprime una serie de movimientos estimulantes en los labios sensoriales del clítoris, provocando señales estimulantes a la pareja. Estudios y encuestas han apuntado al hecho de que para la mujer es más estimulante obtener del varón una mejor erección que un pene más largo (es decir, al parecer es más importante el grosor que la longitud).

Estadísticas

Se conocen dos estudios etnográficos donde se han promediado los tamaños de los penes erectos:

Según Info-Pene.com/Tamano-del-pene:

  • Orientales: 10 a 14 cm (3.95 – 5.5 pulgadas) de largo y 3 cm (1.2 pulgadas) de diámetro.
  • Caucásicos: 14 a 15.2 cm (5.5 – 6 pulgadas) de largo y 3.8 cm (1.4 pulgadas) de diámetro.
  • Africanos (y afroamericanos): 16 a 20 cm (6.3 – 7.9 pulgadas) de largo y 5 cm (2 pulgadas) de diámetro.[1]

Según SizeSurvey.com/Result:

  • Orientales: 14 cm (5.5 pulgadas) de longitud media (longitud promedio)
  • Hispanos (es decir, de origen latinoamericano, también denominados “latinos” en gran parte de las publicaciones de las áreas de salud y de las disciplinas sociales en los Estados Unidos): 15 cm (5.9 pulgadas) de longitud media
  • Caucásicos: 16.5 cm (6.5 pulgadas) de longitud media
  • Africanos (y afroamericanos (es decir, ciudadanos estadounidenses de origen africano)): 15.5 cm (6.1 pulgadas) de longitud media[2]

Circuncisión

Artículo principal: Circuncisión

La circuncisión es el proceso por medio del cual se corta el prepucio (la piel que recubre el pene), dejando el glande al descubierto, sin protección. En algunos países esta costumbre estuvo muy consolidada hasta la década de 1980 por diversas razones, sobre todo religiosas y sanitarias. Se realiza mediante cirugía irreversible en adultos, para curar la fimosis (la imposibilidad total de deslizar el prepucio para descubrir el glande durante la erección, lo cual genera una erección dolorosa) o la parafimosis (la imposibilidad parcial).

Pocos meses después de realizar la circuncisión, la superficie del glande se queratiniza (se endurece y desensibiliza), debido al roce continuo con la ropa y con las piernas, de modo tal que realizar la circuncisión (en condiciones higiénicas, por supuesto) no supone riesgo alguno para los tejidos del pene. La diferencia entre la superficie del glande de un varón circuncidado y el de uno que no lo está es similar a la diferencia entre la mucosa bucal y el tejido de los labios (este último, recubierto de una proteína de función similar a la de la queratina).

La circuncisión a lo largo de la historia

La Biblia de los hebreos y el Antiguo Testamento de los cristianos ordenaban que todo niño de cualquiera de esas dos culturas se circuncidara antes de los ocho días de vida, y las comunidades judías más ortodoxas de la actualidad continúan practicando esa costumbre atávica.

En la Alemania nazi en algunas oportunidades era común que la policía obligara a los alemanes varones a exponer en público sus genitales para demostrar que no eran judíos y evitar la detención, dándose el caso de gente detenida debido a que se les había practicado una circuncisión por fimosis, y no por razones religiosas.

En Estados Unidos la circuncisión se sigue realizando sistemáticamente (también en los bebés) debido a un erróneo concepto de higiene: en el siglo XIX médicos de mentalidad puritana habían puesto de moda la idea de que el esmegma podía producir infecciones. A fines del siglo XIX se demostró que ese dato era falso: incluso un pene mal lavado y con el lado interno del prepucio cubierto de esmegma no se infecta ni transmite infecciones.

A partir de una premisa cierta (que con la circuncisión el glande pierde sensibilidad) los médicos victorianos habían deducido dos conceptos erróneos: que los estadounidenses tendrían menor tendencia a la práctica de las relaciones sexuales, y que eso automáticamente los volvería más religiosos y trabajadores.

Desde los años 1980 en ese país se está luchando —mediante campañas de educación para padres— contra el flagelo de la circuncisión compulsiva de bebés.

Enfermedades y disfunción

  • Criptorquidia: Se trata de una enfermedad que se caracteriza por el fallo en el descenso de los testículos desde la cavidad abdominal. Durante el proceso fetal, los testículos están dentro de dicha cavidad, pero gracias al desarrollo descienden al escroto. Se remedia con cirugía.
  • Cáncer de pene: Enfermedad neoplásica caracterizada por la multiplicación anormal de células cancerígenas. El esmegma puede ser un factor desencadenante en este tipo de patologías, aunque su relación con ésta aún no se encuentra claramente definida. Generalmente se manifiesta con lesiones o ulceraciones en el pene, así como bultos o tumoraciones que podrían a llegar a ser no necesariamente malignas.
  • Fimosis y parafimosis: El prepucio es un pequeño trozo de piel retráctil cuya función es proteger el glande. Cuando el prepucio no se puede empujar hacia abajo para descubrir el glande, se produce fimosis (ahorcamiento del pene, que también puede ser parcial: parafimosis) y puede llegar a infectar el pene. El remedio es la cirugía (extirpar el prepucio, es decir, la circuncisión).
  • Disfunción eréctil: Esta puede tener un origen psicológico o fisiológico, siendo la primera la que mayormente ocurre, siendo provocada por nervios,preocupaciones, stress, o alguna otra anomalía psicológica y puede ser tratada sin mayor problema por un psicológo en terapia de pareja. La segunda, es fisiológica y puede ser originada por la edada, baja presión sangüinea u otras causas y requiere atención médica especializada.

El pene de otros animales

Como regla general, el tamaño del pene de un animal es proporcional al del cuerpo del mismo; sin embargo, esto no es aplicable en todos los casos, ya que el tamaño del pene varía mucho entre las especies, incluso entre aquellas muy relacionadas. Por ejemplo, el pene erecto de un gorila adulto es de unos 4 cm (1.6 pulgadas), mientras que el del chimpancé, cuyo tamaño corporal es significativamente menor, mide aproximadamente el doble que el del gorila. El chimpancé común (Pan troglodytes) tiene el tercer pene más grande entre los grandes grandes simios (en comparación, el pene humano es más grande que el del chimpancé común, tanto en términos absolutos como proporcionalmente al tamaño corporal).

Con alrededor de 2 m (más de 6.5 pies), el pene de la ballena azul es el más grande de todo el reino animal, pero porporcionalmente a la masa corporal, el percebe (pequeño invertebrado marino), tiene el miembro viril más largo: unas veinte veces la longitud total del animal. Los gorilas poseen penes realtivamente pequeños, aunque el pene de menor tamaño entre los vertebrados pertenece a la musaraña, cuyo miembro viril es de unos 5 mm (0.2 pulgadas).

Entre las aves, soló las pertenecientes al superorden paleognathae (tinamúes, avestruces, casuarios, etc.) y a la familia anátidos (patos, gansos, cisnes, etc.) poseen pene, y la estructura del mismo es diferente a la del pene de los mamíferos. El pato de laguna argentino (Oxyura vittata) tiene el pene más largo entre los vertebrados proporcionalmente a la masa corporal. Su miembro viril está enrollado en estado flácido. En estado erecto, es común que su pene mida la mitad de la longitud del cuerpo, es decir, unos 20 cm (7.9 pulgadas), aproximadamente; no obstante, se documentó el caso de un espécimen con un pene de 42.5 cm (16.75 pulgadas). Se cree que estos tamaños tan importantes pueden tener relación con la competencia existente entre estas aves promiscuas.

La mayor parte de los marsupiales, excepto las dos especies más grandes de canguros, tienen el pene bifurcado, separado en dos columnas, y por eso termina en dos puntas. Los machos del orden de los reptiles squamata (que incluye lagartos y serpientes) se caracterizan por tener hemipenes, es decir, su aparato reproductor consta de dos penes.

El delfín tiene control prensil sobre su pene y lo puede usar como un apéndice sensorial con el cual sondea el fondo del mar.

La estructura homóloga del pene en los insectos macho es conocida como aedeagus.

La Faloteca Islandesa, en Húsavík, Islandia (http://www.phallus.is/), se dedica a coleccionar penes de especies tanto terrestres como marinas que viven en ese país, aunque también incluye los de otras especies no islandesas. El islandés Sigurdur Hjartarson fue, durante muchos años, profesor de historia en un instituto de Reykjavík, la ciudad capital, y en 1974, a los 63 años, abrió un museo en el centro de la ciudad donde colecciona falos de todas las especies de la fauna islandesa. Ahora, a los 96, vive jubilado y ha logrado reunir 151 penes de 42 especies distintas, además de un centenar de obras artísticas y piezas utilitarias relacionadas. “Me sigue faltando el del ser humano, pero hace ya tiempo que tengo un voluntario donante.” Se refiere a Páll Aranson, quien tiene ya 92 años y, desafortunadamente para Hjartarson, se empeña en seguir viviendo.

Aspectos culturales

La imagen del pene ha sido utilizada por muchas culturas como símbolo de fertilidad (falismo), y tanto su poder sexual como su fertilidad han dado origen a toda una serie de estudios y consideraciones por parte de multitud de disciplinas tanto teóricas como prácticas, tanto científicas como artísticas (psicología, psicoanálisis, antropología, pintura, filosofía, etcétera) acerca de las implicaciones culturales del ahora denominado falocentrismo (véase culturas falocéntricas).

Referencias

Enlaces externos

Herramientas personales

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